miércoles, 29 de agosto de 2007

Sobre la Libertad de Escogencia del Consumidor

Comparto con Uds. algunas notas relacionadas con el tema de la Libertad de Escogencia y los Controles gubernamentales, que escribí para un trabajo que me solicitaron de la Sección de Economía de el diario "El Nacional", de Caracas, Venezuela. Aquí van....

- La regulación de precios no ha producido resultados positivos, por el contrario, todos han sido negativos. Estas experiencias han sido históricamente un fracaso en todo el mundo.

- Por otra parte, la reducción en el número de empresas privadas por falta de confianza a mediano y largo plazo es impresionante. De 11.500 industrias en 1999, hoy tenemos 6.000, casi 50% menos, y con menos capacidad productiva.

- No hay producto más caro que el no se consigue. El desabastecimiento atenta contra la libertad de elegir del ciudadano en su carácter de consumidor de productos y servicios.

- Por ello, el consumidor venezolano encuentra productos cada vez más caros o simplemente no los encuentra. Se está cercenando su libertad de escogencia, por lo tanto, se afecta el concepto de competencia y en consecuencia se elimina uno de los grandes beneficios de la competencia como lo es el de ofrecer precios más atractivos al cliente.

- Esto ocurre en productos que se diferencian por marca, como la leche, el arroz, el aceite, el atún y el azúcar, y en otros que no tienen ese factor diferenciador como el pollo, la carne y los huevos.

- Todo lo anterior lo hemos comprobado en investigaciones cualitativas hechas entre algunos de nuestros clientes así como representantes de empresas que asisten regularmente a nuestros cursos de mercadeo y ventas.

- En la práctica, el gobierno está suprimiendo la competencia y en términos de mercadeo estratégico, esto coloca al ciudadano y al consumidor en una posición de desventaja frente a su capacidad de escoger el mejor producto o aquél que satisfaga mejor sus necesidades o deseos.

- Cualquier política gubernamental que promueva la desestimulación de las empresas a producir y mercadear bienes, como puede ser por ejemplo el control de precios, no solamente es un atentado a la libre empresa e iniciativa, sino que es una agresión al propio consumidor, al venezolano.

- A esto se le unen las trabas y el desestímulo que significa para las empresas tener que cumplir con crecientes requisitos legales y burocráticos, a veces caprichosos. Un ejemplo es la Solvencia Laboral. Esto afecta particularmente a las empresas medianas y pequeñas, ya que las grandes por su dimensión están en mejor capacidad financiera y operativa de afrontar estos obstáculos.

- Por otra parte, la nacionalización, o mejor dicho, estatización de empresas que lleva a cabo el gobierno venezolano irá sin la menor duda en detrimento de la calidad de los servicios que se le prestan al ciudadano en su condición de consumidor.