Comparto con Uds. algunas notas relacionadas con el tema de la Libertad de Escogencia y los Controles gubernamentales, que escribí para un trabajo que me solicitaron de la Sección de Economía de el diario "El Nacional", de Caracas, Venezuela. Aquí van....
- La regulación de precios no ha producido resultados positivos, por el contrario, todos han sido negativos. Estas experiencias han sido históricamente un fracaso en todo el mundo.
- Por otra parte, la reducción en el número de empresas privadas por falta de confianza a mediano y largo plazo es impresionante. De 11.500 industrias en 1999, hoy tenemos 6.000, casi 50% menos, y con menos capacidad productiva.
- No hay producto más caro que el no se consigue. El desabastecimiento atenta contra la libertad de elegir del ciudadano en su carácter de consumidor de productos y servicios.
- Por ello, el consumidor venezolano encuentra productos cada vez más caros o simplemente no los encuentra. Se está cercenando su libertad de escogencia, por lo tanto, se afecta el concepto de competencia y en consecuencia se elimina uno de los grandes beneficios de la competencia como lo es el de ofrecer precios más atractivos al cliente.
- Esto ocurre en productos que se diferencian por marca, como la leche, el arroz, el aceite, el atún y el azúcar, y en otros que no tienen ese factor diferenciador como el pollo, la carne y los huevos.
- Todo lo anterior lo hemos comprobado en investigaciones cualitativas hechas entre algunos de nuestros clientes así como representantes de empresas que asisten regularmente a nuestros cursos de mercadeo y ventas.
- En la práctica, el gobierno está suprimiendo la competencia y en términos de mercadeo estratégico, esto coloca al ciudadano y al consumidor en una posición de desventaja frente a su capacidad de escoger el mejor producto o aquél que satisfaga mejor sus necesidades o deseos.
- Cualquier política gubernamental que promueva la desestimulación de las empresas a producir y mercadear bienes, como puede ser por ejemplo el control de precios, no solamente es un atentado a la libre empresa e iniciativa, sino que es una agresión al propio consumidor, al venezolano.
- A esto se le unen las trabas y el desestímulo que significa para las empresas tener que cumplir con crecientes requisitos legales y burocráticos, a veces caprichosos. Un ejemplo es la Solvencia Laboral. Esto afecta particularmente a las empresas medianas y pequeñas, ya que las grandes por su dimensión están en mejor capacidad financiera y operativa de afrontar estos obstáculos.
- Por otra parte, la nacionalización, o mejor dicho, estatización de empresas que lleva a cabo el gobierno venezolano irá sin la menor duda en detrimento de la calidad de los servicios que se le prestan al ciudadano en su condición de consumidor.
miércoles, 29 de agosto de 2007
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